lunes, 23 de abril de 2007

Mi PlaYa


Hoy quiero poner un texto que escribí hace unos años, en la típica tarde melancólica. Ayer mientras paseaba por el río con un amigo lo recordé y pensé en cuanto cambian las cosas con el tiempo, para bien por supuesto :)


"Los días de diario me gusta ir a pasear a la orilla del río, la sensación de llegar al lugar donde se encuentra mi banco preferido, al que cariñosamente llamo “ Mi banco”. Una vez allí me siento, y rodeo con los brazos mis rodillas, mientras miro como el agua sigue su camino a pesar de los obstáculos...

Alguna que otra persona pasa por delante de mi, pero a medida que el sol se va ocultando cada vez son menos. Comienzan a brillar las primeras estrellas, y el tono del cielo cambia poco a poco hasta hacerse totalmente de noche. Me gusta ver la Luna y las luces del puente reflejadas en el agua y sentirme por unos instantes sola, porque sólo así puedes encontrarte contigo mismo y dar respuesta a tus propias preguntas.

Cierro los ojos para escuchar atentamente el sonido del agua y a veces imagino que regreso a la playa de mi infancia con mis viejos amigos, esos a los que a pesar del tiempo y la distancia no olvido , porque junto a ellos he pasado los mejores veranos de mi vida. Por las tardes , a veces, me sentaba en la orilla del mar hasta que alguno de ellos venía a sentarse conmigo y me sacaba una sonrisa.

Ahora, mirando al Duero, muchas veces he deseado que viniera alguno de ellos a hacerme sonreír. Las noches en la playa eran frías y aburridas pero siempre había alguien a quien abrazar. Ahora cuando siento frío en mi banco junto a la orilla, me pongo a recordar y a esperar un abrazo, miro el movil y no hay llamadas, es hora de volver a casa... "

1 comentario:

Facundo dijo...

Cuanta razón tenía Aristóteles, cuando decía que "nadie eligiría una existencia sin amigos a cambio de todas las otras cosas en el mundo". Me alegro que las cosas hayan mejorado, zoqueta.
Chuicks!