Hoy quiero poner un texto que escribí hace unos años, en la típica tarde melancólica. Ayer mientras paseaba por el río con un amigo lo recordé y pensé en cuanto cambian las cosas con el tiempo, para bien por supuesto :)
"Los días de diario me gusta ir a pasear a la orilla del río, la sensación de llegar al lugar donde se encuentra mi banco preferido, al que cariñosamente llamo “ Mi banco”. Una vez allí me siento, y rodeo con los brazos mis rodillas, mientras miro como el agua sigue su camino a pesar de los obstáculos...
Alguna que otra persona pasa por delante de mi, pero a medida que el sol se va ocultando cada vez son menos. Comienzan a brillar las primeras estrellas, y el tono del cielo cambia poco a poco hasta hacerse totalmente de noche. Me gusta ver la Luna y las luces del puente reflejadas en el agua y sentirme por unos instantes sola, porque sólo así puedes encontrarte contigo mismo y dar respuesta a tus propias preguntas.
Cierro los ojos para escuchar atentamente el sonido del agua y a veces imagino que regreso a la playa de mi infancia con mis viejos amigos, esos a los que a pesar del tiempo y la distancia no olvido , porque junto a ellos he pasado los mejores veranos de mi vida. Por las tardes , a veces, me sentaba en la orilla del mar hasta que alguno de ellos venía a sentarse conmigo y me sacaba una sonrisa.
Ahora, mirando al Duero, muchas veces he deseado que viniera alguno de ellos a hacerme sonreír. Las noches en la playa eran frías y aburridas pero siempre había alguien a quien abrazar. Ahora cuando siento frío en mi banco junto a la orilla, me pongo a recordar y a esperar un abrazo, miro el movil y no hay llamadas, es hora de volver a casa... "
Alguna que otra persona pasa por delante de mi, pero a medida que el sol se va ocultando cada vez son menos. Comienzan a brillar las primeras estrellas, y el tono del cielo cambia poco a poco hasta hacerse totalmente de noche. Me gusta ver la Luna y las luces del puente reflejadas en el agua y sentirme por unos instantes sola, porque sólo así puedes encontrarte contigo mismo y dar respuesta a tus propias preguntas.
Cierro los ojos para escuchar atentamente el sonido del agua y a veces imagino que regreso a la playa de mi infancia con mis viejos amigos, esos a los que a pesar del tiempo y la distancia no olvido , porque junto a ellos he pasado los mejores veranos de mi vida. Por las tardes , a veces, me sentaba en la orilla del mar hasta que alguno de ellos venía a sentarse conmigo y me sacaba una sonrisa.
Ahora, mirando al Duero, muchas veces he deseado que viniera alguno de ellos a hacerme sonreír. Las noches en la playa eran frías y aburridas pero siempre había alguien a quien abrazar. Ahora cuando siento frío en mi banco junto a la orilla, me pongo a recordar y a esperar un abrazo, miro el movil y no hay llamadas, es hora de volver a casa... "